martes, 7 de junio de 2011

Canción de noche de lluvia




No sabés si te duele más
que el vestido no te quede
o que no tengás a dónde ir.
Te consumirás sola en tu dulzura
como los frutos en las tierras
sin campesinos.
Ahora el color de la vida
empieza a palidecer
junto a tu cabello.

No es tan malo.
Tu secreta afinidad con los muertos
(y una hamaca)
te reconforta en las noches de lluvia
y eso ya es algo.
Y como a la hamaca
le diste mil vueltas a la vida
y nunca lograste bailar con ella.
Bien, puede que la competencia
haya terminado,
pero no hay razón
para no jugar hasta el final.

4 comentarios:

Pablo Hernández M. dijo...

las primeras seis lineas son geniales

saludos

Alfonso Huerta dijo...

Gracias Pablo, espero que no hayan sido únicamente las primeras seis líneas las que te gustaron. Gracias por leer.

Anónimo dijo...

Todas las mujeres alguna vez nos hemos sentidos identificadas con las primeras tres líneas. Hermoso, gracias por compartir.

Alfonso Huerta dijo...

Claudita, es un gusto tenerte por acá, un abrazo.